¡¡NOTA IMPORTANTE!! Si has llegado aquí por ese post mío que dice que si lo reblogueas "vas a recibir algo jodidamente ibcreíble en tu askbox", tengo algo que decirte: El limitador de Asks de Tumblr me hace literalmente imposible llevar a cabo mi periplo. Me hubiera gustado contentar a todos puesto que, al menos, os habéis tomado la molestia de rebloguear el post. A todos vosotros siento deciros que se escapa de mis posibilidades. Aun así, muchas gracias por vuestro apoyo. Quiero que sepáis que os admiro y que sois los más mejores del mundo mundial. Con amor, Logo Side.
Arpovecho este post que -seguro- es un refrito, no sólo por lo que mola, sino pa colar un chiste:
Una pareja ya en sus 50 y pico, no podían tener hijos y le adopción no la veían como un medio viable. Un día, la mujer le dice al marido:
- Julián, ¿y si me compras una mascota que traiga alegría a nuestra casa?
A lo que Julián se viste y se va a una tienda de mascotas. La típica de la esquina. La de al lado de la ferretería. Esa.
Total, que entra Julián:
- Perdone, ¿no tendrá una mascotita que me salga rentable?, que no está la cosa pa tirar el dinero.
- Pues mire, tenemos ese dálmata que le saldría a unos mil doscientos euros.
- ¡Uy, no, no!, ¡quita, quita! Eso es mucho dinero…
- Pues tenemos ese gato esfinge que si se lo lleva con un comedero y un rascador, se lo dejo en mil euritos redondos…
- ¡Arrea, mil euros!, ¿me ha visto usted cara de rico? No, no… algo más asquible tienes que tener…
- Bueno… a ver… tengo una lechuza. Cuesta sólo veinte euros pero… es que la lechuza es ninfómana… Eso sí, hace el amor como una loba. Cosa fina.
- Me da igual, niño. Por veinte pavos, lo que sea. Me la llevo.
Total, que se va Julián pa su casa con la lechuza al hombro. Llega a su casa, se la enseña a su mujer y a la mujer, como es normal, no le hace ni pizca gracia. Pero bueno, pasan unas horas y el animal se adapta y están allí todos tan bien. A lo que Julián se levanta y se va pa el cuarto de baño a echar una meadita y la lechuza que va detrás.
Pasan tres cuartos de hora y sale Julián tó despeinao, con una cara de satisfacción que le llega al suelo, el cigarrito de después… En esto que se viste otra vez y, corriendo, se va pa la biblioteca. Saca un libro de recetas de Arguiñano. Se vuelve a casa. Se vuelve a encerrar en el cuarto de baño con la lechuza.
La mujer que lo ve con el libro en la mano y tó el percal y piensa “¿Qué cojones estará haciendo este?”, así que va corriendo al cuarto de baño, abre la puerta y se encuentra a Julián con la lechuza en el hombro y el libro abierto.
- ¿Pero Julián, qué coño estás haciendo?
- Pues mira, Lola, no te voy a mentir. Como la lechuza aprenda a leer ya puedes ir haciendo las maletas.

Arpovecho este post que -seguro- es un refrito, no sólo por lo que mola, sino pa colar un chiste:

Una pareja ya en sus 50 y pico, no podían tener hijos y le adopción no la veían como un medio viable. Un día, la mujer le dice al marido:

- Julián, ¿y si me compras una mascota que traiga alegría a nuestra casa?

A lo que Julián se viste y se va a una tienda de mascotas. La típica de la esquina. La de al lado de la ferretería. Esa.

Total, que entra Julián:

- Perdone, ¿no tendrá una mascotita que me salga rentable?, que no está la cosa pa tirar el dinero.

- Pues mire, tenemos ese dálmata que le saldría a unos mil doscientos euros.

- ¡Uy, no, no!, ¡quita, quita! Eso es mucho dinero…

- Pues tenemos ese gato esfinge que si se lo lleva con un comedero y un rascador, se lo dejo en mil euritos redondos…

- ¡Arrea, mil euros!, ¿me ha visto usted cara de rico? No, no… algo más asquible tienes que tener…

- Bueno… a ver… tengo una lechuza. Cuesta sólo veinte euros pero… es que la lechuza es ninfómana… Eso sí, hace el amor como una loba. Cosa fina.

- Me da igual, niño. Por veinte pavos, lo que sea. Me la llevo.

Total, que se va Julián pa su casa con la lechuza al hombro. Llega a su casa, se la enseña a su mujer y a la mujer, como es normal, no le hace ni pizca gracia. Pero bueno, pasan unas horas y el animal se adapta y están allí todos tan bien. A lo que Julián se levanta y se va pa el cuarto de baño a echar una meadita y la lechuza que va detrás.

Pasan tres cuartos de hora y sale Julián tó despeinao, con una cara de satisfacción que le llega al suelo, el cigarrito de después… En esto que se viste otra vez y, corriendo, se va pa la biblioteca. Saca un libro de recetas de Arguiñano. Se vuelve a casa. Se vuelve a encerrar en el cuarto de baño con la lechuza.

La mujer que lo ve con el libro en la mano y tó el percal y piensa “¿Qué cojones estará haciendo este?”, así que va corriendo al cuarto de baño, abre la puerta y se encuentra a Julián con la lechuza en el hombro y el libro abierto.

- ¿Pero Julián, qué coño estás haciendo?

- Pues mira, Lola, no te voy a mentir. Como la lechuza aprenda a leer ya puedes ir haciendo las maletas.

(vía 4gifs)

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New favourite joke:

shineonovermyclouds:

agathaheterodyne:

where-am-i-send-help:

ougbad:

karlimeaghan:

A Roman walks into a bar, holds up two fingers, and says ”Five beers, please.”

i dont get it

No one explain it

After the Roman drinks the beers, he tells the bartender, “I want a martinus.”

"Don’t you mean a martini?”

"If I wanted two, I would’ve asked for them."

i cant stop laughing omg

(vía condelimoncio)

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¡El Chistaco del Chocobollo! :D

Pues era un niño que se había comprado una bicicleta nueva con su timbre, sus flecos en el manillar y su cesta. El niño estaba ansioso por estrenar la bici y en cuanto pudo, la agarró y se fue a dar un paseo y, por si le daba hambre, echó un chocobollo a la cesta.

El niño vivía en una ciudad de costa, así que se fue al paseo marítimo con su bici nueva, pero el paseo marítimo tenía el suelo de madera y algunos tablones estaban levantados y, en fin, lo que pasa.

El niño iba súper contento cuando, de pronto, pasa por encima de un tablón mal puesto, la bicicleta salta y el chocobollo se cae de la cesta.

- Ay, chocobollo, no te caigas que el suelo no es tu sitio.

El niño siguió por el paseo marítimo y, otra vez, otra tabla, otro salto y el chocobollo al suelo.

- Chocobollo, chocobollo… como sigas así no te voy a comer…

Vuelve a coger la bicicleta, sigue a lo suyo tó contento y, cataplán, otra vez que se cae el chocobollo.

- Mira, chocobollo, que ya me estás tocando la moral. ¡Como vuelvas a caerte, cojo y te tiro al mar!

Otra vez que se monta en la bicicleta, el chocobollo en la cesta y a los pocos metros otro maldito tablón levantado con el mismo resultado que hasta ahora.

- ¡Ya está, chocobollo, ya no aguanto más!, ¡¡a tomar por culo!!

Y el niño tiró el chocobollo al mar.

FIN.

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