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(vía pinkkitsune)
“Mindcraft”, diseño de Alex Solis.
Such a dirty mind… :’D
(Sí, tenía colar la coña del dirt como fuese…)
(vía swas)
Flipantes ilustraciones del artista Fenghua Zhong.
(vía alchemistdreamer)
Uy, Yoshi… ¿en qué hotel de la Emerald Coast y a quién te “has comido” para acabar así?
Manda huevos, la cosa… :D
(vía thegameisalife)
Culithe y Cunine - Naoren.
Dibujos realizados a partir de Pokémons fusionados en la página esa que fusiona a los bichos de una forma más chanante que otra cosa, lo que hace que los dibujos ganen mil… :D Los Pokémon a fusionar fueron Cubone con Growlithe y Arcanine.
Además, por motivos oscuros de Internet, parece que fusionar pokémons se está memificando, así que si veis muchos por todos lados de pronto, no os asustéis y disfrutadlo mientras dure. O no.
“La Création de l’Univers”
(vía tonteriasmasjuntas)
“Flamingo Bingo”, diseño de Alina Bohoru.
Dato curioso: Lo que veis en la imágen es un dibujo de un prototipo de una idea de una estrategia de un proyecto de un plan que se iba a llevar a cabo con fines militares durante la Segunda Guerra Mundial.
Lo sé, se os ha quedado el culo torcido, pero dejadme que os cuente los detalles:
La idea surgió en el Frente del Norte, en la región del ya extinto Protectorado de Bechuanalandia.
La idea, sencilla sobre el papel, era combinar la inteligencia de un pulpo y la de un ser humano en un único ser. ¿Qué ventajas ofrecía aparte de una inteligencia sobrehumana? Pues que el bicho podía llevar al mismo tiempo hasta ocho armas distintas, convirtiéndolo en un elemento táctico bastante deseable.
¿Incovenientes? La motricidad. Aunque en un principio se pensó lo contrario, tras estudiarlo se llegó a la conclusión de que era demasiado torpe como para desenvolverse con soltura en un medio terrestre, pero por mar era físicamente imposible que se desplazase porque se ahogaría. Porque, aunque no lo creáis, a los experimentos se les implantarían unos mini pulmones y otros órganos vitales, así como un sistema de bombeo sanguíneo fabricado con el muelle de un boli de los que te regalan al abrirte una cuenta en el Caja Albacete y la punta de plástico de unos cordones de zapato con un poco de chicle. A eso habría que sumarle la unión del sistema nervioso del cráneo humano con los tentáculos. Un jaleo.
¿Y en qué quedó la cosa? Pues básicamente en la ilustración que veis arriba. Fabricar estos seres era harto complicado, por no hablar de su coste y entrenamiento (que mezclaba acciones instintivo-mecánicas con las de raciocinio). Se crearon algunos especímenes pero no dieron ni para un Resident Evil 7 y ahí fue cuando se dieron cuenta de que todo el poyecto carecía de sentido alguno…
(vía edwalq)
(vía sietevidastieneungato)
Increíbles ilustraciones de Eddie Del Rio.
(vía im-a-creeper)
Maker vs Marker - Jonny Lawrence.
(vía onlylolgifs)
